ves esta página sin formato por que esta hecha cumpliendo el estándar web CSS 2.
tú navegador no soporta este estándar, o tienes dicho soporte desactivado.
si estas en el primer caso, actualízate. merece mucho la pena.

Ecos del futuro

Reflexiones sobre ciencia, economía, ecología, política y comportamiento humano

Archivos

<Abril 2014
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30        


Últimos comentarios

  • Yepa en "No soy pro-nuclear, soy pro-aritmética"
  • Yepa en Radiohisterofobia
  • Pedro J. en "No soy pro-nuclear, soy pro-aritmética"
  • Yepa en "No soy pro-nuclear, soy pro-aritmética"
  • Yepa en Radiohisterofobia
  • mak en Religiones que más crecen en el mundo
  • Pedro J. en Radiohisterofobia
  • Yepa en Radiohisterofobia
  • Yepa en Radiohisterofobia
  • Lisensiado Wilson en Lo puede resolver un niño de 5 años


  • Categorías

  • Acertijos
  • Astronomia
  • Ateismo
  • Biologia
  • Cambio climatico
  • Civilizacion
  • Comportamiento humano
  • Corporaciones
  • cortos
  • Crisis
  • Cristianismo
  • Destino
  • Dinero
  • Ecologia
  • Economia
  • Educacion
  • Energia
  • Enlaces
  • Escepticismo
  • Etica
  • Evolucion
  • Extincion
  • Felicidad
  • Fisica
  • Futuro
  • Genetica
  • Globalizacion
  • Guerra
  • Historia
  • Humor
  • Islam
  • Libros
  • Longevidad
  • Loteria
  • Metodo cientifico
  • Neurologia
  • Nuclear
  • Ocio
  • Petroleo
  • Política
  • Psicologia
  • Religion
  • Riesgo
  • Salud
  • Sociedad
  • Tecnologia
  • Trabajo

  • Series

  • Mecánica cuántica. En progreso

  • Materia oscura

  • Economía de la práctica religiosa

  • Imagen del principio del universo

  • Ahogado en una supercuerda


    En la red

  • Antigua página personal
  • Tutorial de Cosmología
  • @ecosdelfuturo
  • @kbuntu
  • Escepticismo Wiki
  • Climax Wiki
  • Canal Youtube


    Creative Commons License
    Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.


    2006-2010

    Pedro J. Hernández



    Blogalia

    Blogalia

  • Inicio > Historias > La insoportable brevedad de los veranos

    La insoportable brevedad de los veranos

    Uno de los misterios sin una solución definitiva es por qué percibimos el tiempo de manera distinta a medida que envejecemos. Microsiervos hacía --un par de años atrás-- una reseña extensa de un libro dedicado al tema
    Sobre el tema que titula el libro: Por qué la vida se acelera a medida que nos hacemos mayores se desarrollan un par de capítulos. El efecto parece comprobado por las experiencias de mucha gente, pero tampoco está del todo claro a qué se debe. Del mismo modo que al visitar lugares de la infancia que nos parecían enormes ahora nos parecen pequeños (tal vez porque nosotros somos el doble de grandes), la misma analogía podría servir para explicar por qué los veranos a los cincuenta años pasan volando mientras que a los quince resultan largos y eternos. Un efecto colateral curioso es que, aunque los años o meses «parezcan más cortos», los minutos y las horas siguen pareciéndonos más o menos igual de largos aun de ancianos. Estos ensayos incluyen descripciones de varios experimentos sobre la percepción temporal. Una teoría sostiene que es la «falta de novedades» la que produce este efecto y que vivir una constante búsqueda de nuevas experiencias es una forma de «alargar la vida» aunque sea aparentemente.

    Dejando aparte los temas concretos que trata, me resultó curioso que el tipo de ciencia que estudia todos estos interesantes asuntos no parece, por decirlo de algún modo, tan «estricto» como el de otros campos científicos.

    Esta mañana leía en el siempre interesante blog Gravity and Levity una explicación, que tiene la ventaja de ser extremadamente simple aunque sea quizás meramente una observación especulativa.

    Imagine el lector que dividimos la vida en una serie de etapas significativas --una especie de versión matemática de los seis grados de la edad de San Isidoro de Sevilla--. La primera etapa sería de aproximadamente un año, y las siguientes serían cada una aproximadamente el doble de la anterior, de tal manera que tendríamos unas ocho edades --0-9 meses, 9-18 meses, 1.5-3 años, 3-6, 6-12, 12-24, 24-48, 48-96 podrían resultar significativas por ejemplo--. Podríamos llamar a esas etapas octavas, en relación a la escala musical que funciona justo de la misma manera.

    ¿Qué ocurría si --de alguna forma-- midiésemos el tiempo por el patrón característico de cada octava?. En otras palabras, si cada octava durara subjetivamente lo mismo.

    Hagamos una representación gráfica para entenderlo. En el eje horizontal ponemos la edad y en el vertical intervalos correspondientes a cada octava escalados a la misma duración.


    Para hacernos una idea, sólo tenemos que escoger un intervalo de tiempo en el eje horizontal y compararlo para diferentes edades con el número de octavas del eje vertical. Por ejemplo los primeros 20 años en el eje horizontal implican aproximadamente 3/4 de nuestra vida subjetiva (las seis primeras octavas en el eje vertical).

    Por supuesto, todo eso no explica en primer lugar por qué nuestra medida subjetiva del tiempo toma como referencia la duración de la octava en la que nos encontramos. Eso se lo dejamos a los neurocientíficos. Pero es un modelo que tiene consecuencias interesantes, por ejemplo que en intervalos de tiempo irrelevantes en comparación con las octavas, no debería haber diferencias de percepción significativas. --en la realidad sí debería haberlas probablemente por otro fenómeno relacionado con la mayor lentitud del metabolismo y del procesamiento de información, aunque en principio deberían quedar enmascaradas en tiempos mucho mayores que los tiempos característicos de esos fenómenos (de décimas de segundo a varios segundos)--

    Para los matemáticamente orientados, el reescalado del tiempo subjetivo implica una curva logarítmica del tipo

    nº de octavas = 1 + log2(t/t1)

    donde t es la edad y t1 la duración de la primera octava.

    El hecho de que sea una curva logarítmica no es arbitrario si consideramos que nuestra hipótesis de partida es que la percepción de un intervalo de tiempo es inversamente proporcional a la edad --dP=dt/t-- donde P es el tiempo percibido y t el tiempo de reloj--.

    Por supuesto la hipótesis en principio sí que es arbitraria pero curiosamente se corresponde con una ley general de la percepción que es la ley de Weber-Fechner:
    El menor cambio discernible en la magnitud de un estimulo es proporcional a la magnitud del estimulo
    En este caso el estímulo sería la edad. Si el menor intervalo de tiempo significativo es proporcional a la edad, eso significa que un verano a los cincuenta será menos significativo que a los 20 y mucho menos significativo que a los 10, como todos intuimos perfectamente.

    Si esa fuese realmente la ley que gobierna la percepción del tiempo al envejecer, ¿no deberían ser los periodos vacacionales proporcionales a la edad?

    Addendum
    La analogía musical --y hasta donde sé la hipótesis logarítmica de la percepción temporal-- es debida a James Main Kenney, cuyo artículo Logtime. The Subjective Scale of Life The Logarithmic Time Perception Hypothesis permanece en la web gracias al Internet Archive.

    2009-08-12 23:53 | Psicologia, Neurologia, Biologia, Comportamiento humano | 6 Comentarios


    Referencias (TrackBacks)

    URL de trackback de esta historia http://ecos.blogalia.com//trackbacks/64085

    Comentarios

    1
    De: Becario-E Fecha: 2009-08-13 17:50

    Leí hace poco un post similar en pseudópodo:

    http://pseudopodo.wordpress.com/2009/03/05/el-tiempo-logaritmico/

    lo que me hace pensar que esto ya es deformación profesional, y preocupación por el tempus fugit.



    2
    De: Pedro J. Fecha: 2009-08-13 18:04

    La originalidad de un post también debe ser una función logarítmica de la edad de internet ;-)



    3
    De: Becario-E Fecha: 2009-08-13 18:40

    Ja, ja, cierto, no me extraña en absoluto. Pero antes de que a ninguno de nosotros se le ocurriera ningún post, ya hubo un chino que pensó en lo mismo.



    4
    De: Endimion Fecha: 2009-08-13 20:55

    Como apunte personal me he dado cuenta que cuanto mas jovenes somos tambien mas nerviosos y activos. Y creo que ese es el motivo por el que el tiempo pasa mas rapido cuando mayor eres. Para un nino una hora es muy larga y da tiempo ha hacer muchas cosas, para un adulto es menos tiempo de modo que los adultos ven a los niños nerviosos y agitados (basicamente los niños no paran). Yo recuerdo que en el colegio 5 horas de clase me parecian eternas, sin embargo ahora la semana se me pasa volando. Cuando se es pequeño se ve a los adultos lentos y aburridos... creo que es una autentica diferencia en la percepcion del tiempo.



    5
    De: Pedro J. Fecha: 2009-08-13 22:41

    Quizás lo que mencionas Endimion esté relacionado con el metabolismo que es más lento con la edad. De hecho, apuntaba a un capítulo de un libro donde efectivamente hay cierta dependencia de la medida del tiempo en unos pocos segundo diferente según la edad --y según muchas otras características como el peso, etc--. Parece ser sin embargo que no se encuentran diferencias de apreciación cuando hablamos de horas y de días porque además ahí pueden influir muchos factores. Por ejemplo el estado de ánimo.



    6
    De: Pedro J. Fecha: 2011-08-10 13:59

    El por qué de la ciencia en la web de TVE afirma

    David Eagleman es un neurocientífico que estudia precisamente fenómenos relacionados con la percepción del tiempo en su Laboratorio de Tiempo y Percepción en el Baylor College of Medicine.

    Él explica la aceleración de la vida a medida que nos hacemos mayores por el gasto energético de nuestro cerebro cuando procesamos información.



    Nombre
    Correo-e
    URL
    Dirección IP: 50.17.174.94 (6fcba32cd1)
    Comentario

    portada | subir | Entradas anteriores→