ves esta página sin formato por que esta hecha cumpliendo el estándar web CSS 2.
tú navegador no soporta este estándar, o tienes dicho soporte desactivado.
si estas en el primer caso, actualízate. merece mucho la pena.

Ecos del futuro

Reflexiones sobre ciencia, economía, ecología, política y comportamiento humano

Archivos

<Abril 2017
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
             


Últimos comentarios

  • Rawandi en Por qué deberíamos confiar en los científicos
  • zet1 en Estratagemas antinucleares
  • zet1 en En defensa del argumento de autoridad y el consenso científico
  • zet1 en Por qué deberíamos confiar en los científicos
  • zet1 en Por qué deberíamos confiar en los científicos
  • Pedro J. en Estratagemas antinucleares
  • Francesc en Estratagemas antinucleares
  • Pedro J. en Estratagemas antinucleares
  • Yepa en Estratagemas antinucleares
  • Pedro J. en Estratagemas antinucleares


  • Categorías

  • Acertijos
  • Astronomia
  • Ateismo
  • Biologia
  • Cambio climatico
  • Civilizacion
  • Comportamiento humano
  • Corporaciones
  • cortos
  • Crisis
  • Cristianismo
  • Destino
  • Dinero
  • Ecologia
  • Economia
  • Educacion
  • Energia
  • Enlaces
  • Escepticismo
  • Etica
  • Evolucion
  • Extincion
  • Felicidad
  • Fisica
  • Futuro
  • Genetica
  • Globalizacion
  • Guerra
  • Historia
  • Humor
  • Islam
  • Libros
  • Longevidad
  • Loteria
  • Metodo cientifico
  • Neurologia
  • Nuclear
  • Ocio
  • Petroleo
  • Política
  • Psicologia
  • Religion
  • Riesgo
  • Salud
  • Sociedad
  • Tecnologia
  • Trabajo

  • Series

  • Mecánica cuántica. En progreso

  • Materia oscura

  • Economía de la práctica religiosa

  • Imagen del principio del universo

  • Ahogado en una supercuerda


    En la red

  • Antigua página personal
  • Tutorial de Cosmología
  • @ecosdelfuturo
  • La ciencia del cambio climático


    Creative Commons License
    Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.


    2006-2017

    Pedro J. Hernández



    Blogalia

    Blogalia

  • Inicio > Historias > Terrorismo nuclear

    Terrorismo nuclear

    Una de las afirmaciones que se dejan caer en los debates sobre la energía nuclear es el del riesgo de atentados terroristas. Es obvio preocuparse por ese aspecto, pero en un debate saludable hay que sopesar los pros y contras y valorar el riesgo apropiadamente. Cuando alguien afirma que los atentados terroristas son un argumento en contra del uso generalizado de la energía nuclear debería estar en posesión de una valoración del riesgo real de un atentado --no sólo del riesgo percibido-- y de las consecuencias reales de un posible atentado, no de las consecuencias creadas en nuestra imaginación con la ayuda de Hollywood. Recordemos que la valoración depende de la cantidad riesgo multiplicado por las consecuencias.

    Después del 11 de septiembre, nos viene inmediatamente a la mente un avión comercial estrellándose contra una central nuclear. Sin embargo, las mejores simulaciones que se pueden hacer en la actualidad muestran que incluso en el caso de un avión comercial de gran tamaño, el edificio de contención es perfectamente capaz de evitar la emisión de radiaciones.

    Otra posibilidad podría ser el secuestro de los operarios y la toma de la Central para provocar daños y un posible accidente. Tenemos de hecho los ejemplos de los accidentes no provocados intencionadamente de Three Miles Island y Chernobyl. Three Miles Island probablemente no causó problemas de salud en los habitantes del entorno y el daño causado por el accidente de Chernoby, aunque no despreciable, no sobrepasa unas cuantas decenas de muertes y los estudios a largo plazo han mostrado que el impacto sobre la salud de la población no ha sido ni mucho menos tan importante como se exageró en los primeros momentos después del accidente.

    Lo que nos lleva al tema de las bombas sucias. Quizás el lugar más vulnerable de una central nuclear podrían ser los depósitos de residuos del reactor, habitualmente sumergidos en piscinas de agua con el objetivo de absorber la radiación emitida. Dependiendo del tamaño de una explosión provocada en esa zona, la dispersión de residuos podría desde luego ser importante. De hecho, en 1957 uno de los tanques de almacenamiento de Kishtim, en los montes urales, voló por los aires --con una explosión convencional equivalente a unos 70-100 Tm de TNT-- dispersando unas 80 Tm de material radiactivo por muchos kilómetros cuadrados. Junto al descuido de la gestión de residuos en el programa nuclear soviético de aquellos tiempos, los efectos pudieron ser más graves que lo acaecido en Chernobyl.

    Las fuertes medidas de seguridad de una Central hacen más factible para los terroristas obtener isótopos radiactivos procedente de aplicaciones sanitarias o industriales. Sólo hay que recordar el famoso incidente en una localidad brasileña en 1987 para ver --y de nuevo por un descuido irresponsable-- una bomba sucia en acción. Según lo contaba El País
    Esta tragedia empezó con un robo común. Dos hombres se llevaron del edificio abandonado donde funcionó el Instituto de Radioterapia de Goiania, un aparato pesado, que luego fue destrozado a martillazos. Fue un robo lucrativo: casi 600 kilos de metal, principalmente plomo. Una pequeña cápsula cilíndrica, incrustada en la extremidad de un bloque de plomo, llamó la atención del dueño del depósito de metales.Destrozada, también a martillazos, la cápsula reveló en su interior 100 gramos de un polvito azul, muy brillante. Al menos cinco familias vecinas al depósito recibieron muestras del polvito brillante. Una niña -Leide-, hija del dueño del depósito, comió un bocadillo con las manos impregnadas del polvito azul. Algunos adultos se pusieron cesio 137 en el rostro y en los brazos para brillar en la noche.

    Cuando varias de estas personas empezaron a sentirse mal, con náuseas, fiebre y heridas en manos y brazos, una mujer, María Gabriela das Grabas, casada con el dueño del depósito, acudió a la única autoridad sanitaria que vivía en una calle vecina: un veterinario.

    El veterinario examinó el polvito azul y le recomendó que fuera urgentemente al hospital municipal. María das Grabas tomó el autobús con una muestra del polvo. No sabía que, además de contaminada en alto grado, repercutía en el ambiente por donde pasaba y a las personas que encontraba. Una vez en el puesto de salud tuvo que hacer cola.

    En total, 500 personas fueron puestas en observación, 244 de ellas contaminadas en distintos grados. Solamente 50 lo fueron en grados preocupantes, de las cuales cinco estaban en buenas condiciones el pasado jueves y otras 13 en estado gravísimo en el hospital naval de Río.

    Cuando sonó la señal de alarma, 42 técnicos de la Comisión Nacional de Energía Nuclear viajaron a Goiania, con 32 aparatos de medición de radiactividad. Y empezó el lado patético de la tragedia: muchos técnicos trabajaron sin guantes o calzados apropiados, y los aparatos medidores, en los primeros dos días, tampoco tenían protección adecuada. Por lo menos un experto se contaminó y los aparatos se desregularon después de las primeras horas, lo que hizo que las mediciones fueran poco fiables.

    En Río, mientras tanto, el vicealmirante Burla recibía a las víctimas más graves y anunciaba a los periodistas: "Esto (en referencia al hospital naval) es la Marina de Guerra. Estamos preparados para cualquier emergencia". No lo estaban: los pacientes fueron trasladados del aeropuerto al hospital en ambulancias normales, que siguieron trabajando dos días más, hasta que alguien se acordó de descontaminarlas. El hospital no tenía ropas desechables en número suficiente ni salas aisladas. Por lo menos dos enfermeras y un médico se contaminaron en grado menor.

    Si un anti-nuclear utiliza el primer ejemplo como argumento en contra del uso de las centrales nucleares, se vería obligado a utilizar el segundo para oponerse al uso de isótopos radiactivos en la industria y en la sanidad. Los terroristas pueden hacer daño, pero lo pueden hacer en todo tipo de instalaciones, no sólo las nucleares, y el hecho de que éstas parezcan diferentes con respecto al riesgo sólo proviene de nuestro sesgo a considerar que cualquier cantidad de material radiactivo o dosis de radiación son dañinos para la salud. Nada más lejos de la realidad.
    Incluso una bomba sucia potente compuesta de una barra de cobalto-60 usada para irradiación de alimentos, por ejemplo, podría liberar una dosis media de unas cuantas décimas de rem por persona dentro de una radio de media milla, comparados con los 0.3-0.4 rem por año que recibe una persona de fuentes naturales y unos 5 rem de dosis anual límite de un trabajador de la industria nuclear --la mayoría recibe dosis típicas de 1 rem anual--.

    ¿Y qué hay del posible aumento de los casos de cáncer?
    La estimación suele hacerse usando el concepto de "dosis colectiva", es decir, la idea de que exponer a un gran número de personas a niveles bajos de radiación producirá un cierto número de casos de cáncer. Los únicos datos fiables para calcular los riesgos de cáncer por exposición a radiación vienen de la población superviviente a Hiroshima y Nagasaki que fueron expuestos a altas dosis de radiación --del orden de decenas a centenares de rem--. Pero extrapolar a dosis bajas de radiación se hace de manera lineal, es decir, cuánto más baja es la dosis más bajo es el riesgo de cáncer pero sin considerar un umbral mínimo a partir del cuál no hay riesgo de cáncer. Y de hecho, existe evidencia de la existencia de dicho umbral

    Espero que el lector no se lleve la impresión de que trato de obviar la amenaza terrorista nuclear. La amenaza desde luego está ahí. Pero esa amenaza afecta a todas aquellas instalaciones --como el agua, las líneas eléctricas o de comunicaciones por ejemplo, por no hablar de plantas industriales que contienen productos químicos realmente peligrosos para la salud-- a las que no estamos dispuestos a renunciar por sus beneficios obvios. No hay ninguna razón para suspender a las instalaciones nucleares de un análisis similar de costes-beneficios. Quizás, lo más preocupante de un incidente nuclear sea la reacción psicológica de la gente, en gran medida provocada por ese sesgo radiactivo con el que hemos sido machacados constantemente y que podría crear--en el caso de un atentado-- enormes problemas de disrupción social y económica que habría que paliar con un público informado que curiosamente ha sido generalmente ofuscado por la propaganda de aquellos que se suponen que más debieran defender la estabilidad social y económica como principal fuente de protección del medio ambiente y la salud de la población.

    Relacionado: Antinucleares sin argumentos, "No soy pro-nuclear, soy pro-aritmética", Hay vida después de Greenpeace

    2009-07-20 20:14 | Nuclear, Energia, Sociedad | 10 Comentarios


    Referencias (TrackBacks)

    URL de trackback de esta historia http://ecos.blogalia.com//trackbacks/63838

    Comentarios

    1
    De: kra Fecha: 2009-07-21 19:22

    Si son tan buenas y rentables. Que cierrem las de tecnologia de hace 30 años y construyan otra nuevas. ¿No se hace eso con las termicas? ... ¿o se quiere vivir de las rentas?



    2
    De: Pedro J. Fecha: 2009-07-21 23:18

    Kra, casi todo en esta vida en una cuestión de pelas. Tú no cambiarías un coche de 10 años que va perfectamente por uno nuevo aunque te digan que son mucho mejores. Al final es lo de siempre, ¿está el cliente dispuesto a pagar digamos cuatro veces más de lo que paga ahora por tener centrales nuevas y más segura y luchar contra el cambio climático?. Yo diría que no.

    Respecto a lo que dices de las térmicas, éstas son rentables a corto plazo y nadie te pone muchas pegas para construirla --no hay ningún movimiento de NO a las térmicas--. Pero emiten cantidades de CO2 que ya no nos podemos permitir si queremos luchar seriamente contra el calentamiento global.



    3
    De: kra Fecha: 2009-07-22 19:37

    Ese es el problema, que todo lo vemos con el prisma del dinero.

    Por la misma razon que los ayuntamientos en sus contratos exigen que la flota de autobuses no pase de cierta antiguedad, que se exige que los coches contaminen poco... creo que se puede pedir cierto grado de antiguedad y tecnologia a las empresas potencialmente peligrosas.

    Y lo mismo a las eolicas, puede que ciertos zonas,sean los mas "idoneos", pero se podria buscar un termino medio en muchos casos polemicos.



    4
    De: kra Fecha: 2009-07-22 19:41

    Por cierto muchas termicas se han construido con movimientods en contra. Ejmplo el de Boroa, con "consulta" del pueblo en contra y todo.

    "consulta": no fue una consulta en toda regla, el alcalde que estaba a favor de la consulta cuando le dijeron en su partido que no, no dejo hacer la consulta. Fue una consulta con urnas en la calle.



    5
    De: Pedro J. Fecha: 2009-07-22 22:55

    Cierto, pero no un no a nivel general, sino un no local más relacionado con el hecho de que nadie quiere ni una térmica, ni un vertedero ni una antena de telefonía móvil en su pueblo ni cerca de su casa.



    6
    De: Zifra Fecha: 2009-07-27 00:21

    me aterra que personas serias como tú sean capaces de escirbir cosas como esta:

    el daño causado por el accidente de Chernoby, aunque no despreciable, no sobrepasa unas cuantas decenas de muertes y los estudios a largo plazo han mostrado que el impacto sobre la salud de la población no ha sido ni mucho menos tan importante como se exageró en los primeros momentos después del accidente.



    7
    De: Pedro J. Fecha: 2009-07-27 00:43

    Zifra, ¿digo algo que no sea cierto en esa frase?



    8
    De: kra Fecha: 2009-08-01 17:38

    Con esa frase quitas importancia a una gran catastrofe, seria como decir que el tabaco no causa tantas muertes ni es tan malo como lo pintan.
    Los datos del Chernobyl son muy graves, y se siguen padeciendo las consecuencias hoy en dia. Que niños tengan problemas de tiroides, tumores ...etc sera "grave" o "algo menor" segun nuestra subjetividad.



    9
    De: Pedro J. Fecha: 2009-08-01 17:52

    Sólo he afirmado --respaldado por el informa de la ONU sobre el asunto porque además el informe lo afirma explíctamente-- que los estudios a 20 años han mostrado que las consecuencias para la salud no han sido tan graves como se afirmó en los primeros tiempos después del accidente. Un solo muerto ya es una tragedia, pero estamos intentando discernir si los accidentes de centrales son un argumento robusto contra el uso de la energía nuclear.

    Lo que afirmo es que aplicando el mismo rasero tendríamos que cargarnos toda la industria química o ya puestos prohibir los automóviles --que por cierto, seguro que han causan más cánceres que la radiactividad--

    Y si alguien sale con el argumento de que la industria química es imprescindible y los automóviles también --que lo son-- el argumento es que la energía nuclear también lo es siempre que en tus objetivos esté la lucha contra el cambio climático y cubrir la demanda en su totalidad.



    10
    De: Pedro J. Fecha: 2010-05-12 01:00

    Respecto a la posibilidad de un ataque a una central con un avión, hay un test interesante en este vídeo
    Encontrado en este interesante post en Scientific American
    Maybe nuclear power isn't so bad after all



    Nombre
    Correo-e
    URL
    Dirección IP: 54.196.5.241 (6c7118d966)
    Comentario

    portada | subir | Entradas anteriores→